domingo, 3 de febrero de 2019


Vórtice Lírico

Por: Felipe Arias



No tuve contacto con Liria sino hasta la presentación oficial de un nuevo disco de un conjunto local, y la banda que precisamente abría el espectáculo eran ellos, que solo en ese entonces habían mostrado al mundo el tema Rayuela, a casi 1 año de este acontecimiento el cuarteto local de música experimental basada en la fusión de ritmos, lanza su primer disco Vórtice (Independiente, 2018), un disco hecho a la vieja usanza, en el cual se logra reconocer aquellos condimentos de la música hecha en vivo y con ese grato calor humano.



Como acto de apertura tenemos a la ya mencionada Rayuela, con un característicos estilo “zappistico”, al combinar de manera concreta sonidos de jazz, funk y hasta atreverse con los cambios punk, La Bossa, segunda pieza, nos muestra la capacidad del conjunto a adaptarse a un tempo más pacífico que por clausurar transpira una personalidad efusiva con patrones de samba, Concheperla’s Blues, es un pequeño homenaje a la danza característica marinera, que logra coparse a elementos como una guitarra eléctrica, que juega un papel importante en el desenvolvimiento de la pista, le sigue una lograda El Cóndor Pasa, sin algún titubeo a experimentar, sin la intención de mostrar el mismo patrón, lo cual hubiera resultado muy fácil para interpretar.


La segunda parte del disco contiene la más experimental también, donde el parámetro de tiempo, no es obstáculo para dicho cometido, que podemos ver en pistas como Piazolla, un maravillosa pista con un coqueto patrón de jazz rock que torna a momentos en un sonido mucho más pesado y obscuro que al inicio, proporcionando un valor agregado a esta y las subsiguientes pistas de audio, Speletto, es la pieza acústica tratada minuciosamente, denotando lo grande e importante que debe contenerse siempre en una producción tratándose de un tema desde su más mínima expresión, Espiral, inyecta nuevamente al patrón de la primera parte sin dejar de lado la mixtura que ofrece, la siguiente pista homónima Vórtice, retoma el sonido atrevido y contundente del inicio de la segunda parte colocándonos en un posicionamiento acertado para el final de escucha, Flamenco, homenajeando dicho género, esta cuenta con la particularidad de ser una pista semi-acústica en cuanto a percusión y cuerdas correctamente logrados, para introducirnos al último tema Magia, vuelve la experimentación, de una manera desbordante y en si resumiendo todo el disco, su cometido y propósito.

Casi al último tramo del año, logramos encontrarnos con este tipo de producciones, que nos muestran a bastantes grupos, con demasiado material bueno para ser expuesto y apreciado por el respetable correcto, mirando con mucho optimismo el porvenir a venir y sus sorpresas, como la que encontramos al dejar girar el compact.