La combinación Henríquez/Parra/Molina/Lind, ya habían desarrollado lo máximo de su capacidad musical durante lo que corresponde la primera etapa de Los Tres, pero es después de la publicación del MTV Unplugged que el grupo se vió en la necesidad de crear material a fuerza, con el fin de no solo repetir el concepto del disco anterior, que fue más que don maldición que no permitía seguir avanzando al conjunto.
Fome, impregna y lleva tatuada la crudeza de hacer música que no se había hecho con referentes similares en la Latinoamérica, siendo hasta ahora, a sus 22 años de ser publicado en una pieza fundamental en la historia del rock no solo chileno, sino iberoamericano, como también se reconoce un disco como buen punto de partida a la discografía del grupo.
El estadounidense Joey Blaney, se puso la camiseta y ayudo al conjunto a empastar el concepto con la música, y fue posible gracias a la apertura de experimentar sonidos, utilizar tecnologías y tocar con el mayor nivel que se hubieran imaginado, significaría también la tensión en hacer algo realmente bueno que no fuera reproducible.
Claus, es un buen ejemplo de las riendas de música por un camino más obscuro, ese teclado Hammond nos pone en contacto que el grupo venía con un ímpetu bastante alto, y no para caer, Bolsa de Mareo, esta recreada en la necesidad de salir de un panorama friendly, hacer algo radical que desligue a Henríquez y compañía en un solo concepto con los que los habían relacionado por mucho tiempo, el pequeño guiño a “Tomorrow Never Know” o como quiera llamárselo fue la excusa perfecto para que las cabezas volteen.
La lírica casi abstracta se empieza a gestar en temas como Toco Fondo y Olor a Gas, la segunda tuvo un enganche más comercial, siendo además el segundo corto del disco para publicarse, eso no significa que la primera deje de ser relevante, pero como sabemos hay cosas y “hay” cosas, es cuestión de paradigma, al igual, no estamos con un disco de relleno en frente.
La temática de clan siciliano de mafiosos se pone a evidencia con piezas como De Hacerse se va a hacer, pista que bajo la misma palabra de su gestación habla sobre la situación turbia del país sureño, esta es de alguna manera mucho más poética que las canciones de protesta ya concebidas, Antes, primera canción con aires de arena rock, nos muestra un poco de la radicalidad del disco, no hacer lo que ya se había establecido en los primero términos, esta se alterna con momentos de paz entre los pequeños momentos de cese en el riff de guitarra principal.
Hablábamos que en este disco se rompió el molde establecido, haciendo que los componentes alternen sus posiciones de confort este es el caso con la creación de temas como Fealdad, momentos de lucidez psicodélica en temas como Jarabe para la tos y Libreta, en los que pareciera tendríamos más de esto hasta el último minuto, otra vez más nos equivocamos.
En toda esa vanidad de ponerse bastante rebeldes, podemos poner en evidencia la existencia de la sinceridad tal es el caso de Me Arrende, uno de los tantos temas donde se puede poner a flote no solo la creatividad, sino la posibilidad de crear buenos conceptos con pocos recursos, Silencio, es la pista quizá más acida que asemeja el sonido con el country rock, tirando al estilo “In The Summertime”, más fluida por la experimentación e improvisación, continuando con esa línea sigue La Torres de Babel, concebidas en el concepto de historieta cómica, el final relativamente no es el de cuento de hadas, pero calza perfecto a lo que pide la estructura, Pancho continua con esa línea de implementos melódicos y creativos, la última careta tendría más que disparates divagues hechos música como Restoran, no comprender su significado no es un pecado, puesto que la melodía conlleva a lo que es, una confusión sonora, como al principio se quizó terminar con pistas instrumental dándoles momentos de respiro al oyente, atrás quedaban las líneas en notas, aquí la pista va con más Groove, otra vez más roles cambiados, solo para dar lo que querían en el último minuto de la cinta de grabación.
El disco por ninguno de sus orificios hizo honor al chilenismo utlizado en la portada, puesto que no se considera un disco grasoso, que solo tiene el encanto en el membrete principal, sino por que este disco se considera a lejos de ser una pre-producción desarrollada a largo plazo para un resultado que si bien en su momento no fue comprendido, hoy menos, ya que mucha gente solo escucha con un solo sentido, cuando la clave es realizar una opertura, casi como un rito, que después te deja impregnado y preguntarías ¿ahora que…?
Felipe Arias






