domingo, 14 de julio de 2019

Marcianos Adolescentes


Portada del Disco Diseño: collageparedes
Por ese entonces había adquirido un compact sencillo, era el primer EP de Vida en Marte, el cual conseguí de la misma madre fuente al igual que el En Bancarrota de Hombre del espacio, la simplicidad  del concepto me atrapo, que aunque rasgara más a una identidad punk rock, también encontraba melodías Indie Pop dentro de él, lo que lo hacían más digerible, eran sonidos caóticos que a su vez eran desplegablemente controlados.

Quien imaginaría que tres años después, luego de una generosa publicación de singles durante todo ese trayecto, este año publican un trabajo que sobrepasa la media hora de música, y mejor aún abriendo una faceta nunca antes vista, a lo que me apego es a la experimentación rudimentaria y sonora, fiebre adolescente desatada en guitarras chirriantes en búsqueda de ocupar espacios de manera “muy mosh”.

Todos los días, muy radiofónica a mi gusto, es el primer indicio errado a lo que venía, no sería extraño confundir su estructura con la de una canción de comerciales de antaño, pegajosa, corta y colorida, uno de los primeros tracks que me gusto viene a continuación 1987,1986, un línea loop, que tiene una melodía vocal poco entendible, más que todo lo que deja el desarrollo de la pista a través de las atmósferas de fondo.

Sin temor a equivocarme (aunque quizá pase), se escucha una línea muy Morrisey en Romance Poltergeist, con elementos de la pista anterior, esta es musicalmente diferente, extraña pero a su vez única a la de su antecesora, algo casi común es la existencia de una pista canción hecha desde su más minima expresión, a lo que responde Niño Ciencia, que contiene un riff en guitarra acústica, que aunque hubiéramos deseado sea inversa, queda bien, sobre todo la mini-saturación de voces al final, lo que da como intro a Karmalandia, pista corta instrumental hecha desde la ejecución básica de piano, intermedio sucesivo a los segmentos más cortos del disco,  y quizá el contenido más radiofónica del LP, (Un Buen Día de Plagas, Lago Paranormal °44, Hablando con Extraños).


Los Viejos Resplandores, da inicio a la parta que resume en grandes rasgos hasta ahora el recorrido numérico del disco, Mundo Enfermo & Los Tristes, vuelve a la estructura loop casi esquizofrénico que se dio a comienzos en cuanto al uso de cajas de ritmo, da vuelta al uso del instrumento estelar del disco Feria de Absolución, balada con un denote mucho más técnico en cuanto a ejecución.

Equilibradamente balanceado lo que viene, será las pistas de corta y larga duración, respectivamente, “...Estoy aquí, encuéntrame en las estrellas...”, es algo de lo que dice ..Y Yo, delicada pista que vuelve a la melodía acoustic pop, La Eternidad de Caín, cae de vuelta a la saturación, a la vez el juego de voces coloca en punta el recorrido y apreciación del tema.

El Condenado Final, trae a la actualidad un tema de la época de Deus Irregular, que además contiene uno que otro guiño, con un temple más acústico, suponiendo que se trataría de un remake desde la idea primaria de la canción, concluye Los Sonidos de la Adolescencia, corresponde a una melódica y decadente música que literal al título adolece, no por la sintaxis si no por el contenido poético que esta contiene.

Nos estamos poniendo enfrente a uno de los trabajos viscerales hechos desde una simplicidad en cuanto a detalles técnicos, en tiempos donde la tecnología inunda de opciones a los valores locales, con mucho que ofrecer, pero sin mucho que decir al final, un disco minimalista hecho en barro y trabajado desde la mente, que hasta la líneas más erradas proceden correctas en el trayecto de compact.

BANDCAMP:

Felipe Arias